«notas de voz»

Por primera vez ayer me embriagué, estaba triste, como siempre, tomé una botella y bebí hasta ya no poder estar de pies. 
Empecé a mandar notas de voz a todos mis amigos o contactos de mi teléfono, les decía lo borracha que estaba, les conté sobre mi padre y de los dos chicos anteriormente mencionados, los fumadores. 
Al despertar veo que no sólo mandé esas notas de voz a mis amigos, si no que se las envié al fumador uno, mi mejor amigo. wow no tengo palabras para explicar todo lo que le dije, le comenté cuanto lo odiaba y lo amaba, que no era justo. 
En la tarde me respondió, me dijo que nunca se dio cuenta lo mucho que yo lo quería y lo que me había lastimado. Se disculpó. 
Al dejar de hablar por fin, después de casi dos años, estaba tranquila, cómoda y en paz, irónico ya que me dijo que tampoco me quería de esa manera; capaz solo necesitaba escucharlo de él. 
El amor efectivamente es una enfermedad mis queridos lectores, un delirio, una montaña rusa, la cual ya deseo montarme otra vez, con un acompañante diferente.

(sin ti)tulo.

Al igual que está esto sin un título estoy yo sin ti, wow, creo que en serio estoy delirando, ¿qué más puedo hacer? Soy humana y a veces caigo en ese delirio que nos afecta a todos. 
Han pasado tres semanas desde que te fuiste con ella y me tiraste como el cigarrillo que ya gastaste; lo irónico fue que ella te convirtió a ti en un cigarro, ¿debería llamar a eso karma? Pues lo haré. 
Al ver que ella te dejó decidiste buscar una caja de cigarros en el mueble que está en tu habitación, estabas molesto y triste, exactamente como yo lo estaba, pero mientras buscabas esa caja de cigarrillos, encontraste ese cigarro que no estaba totalmente consumido, o sea yo e intentaste encenderme otra vez. Las cosas no son así esta vez. 

«el tesoro»

Existe un tesoro que está en todos nosotros, ese baúl lleno de algo más importante que oro y grandes joyas, eso son los pensamientos y ese baúl es la mente. 
El gran centro de todo, la mente, donde se encuentra esa voz de la razón, la malicia, los sentimientos, los ideales, los conocimientos, estamos basados en el alma y en la mente; y esa idea me encanta. 
Personalmente no soy partidaria de las relaciones y dudo mucho si existe ese Dios del que todos hablan, pero de algo sí estoy segura y es que la mente es un regalo del universo perfecto. 
Muchos dicen que para qué pensar si somos el capricho de lo que sentimos, pero al final, ¿dónde están los sentimientos? En la mente. 
Es un gran regalo y una gran maldición también, por que al final, no solo te afectará si alguien te dice algún insulto o algo parecido; la mente te destruye y te construye a la vez.

11:11

Todos estamos conscientes que pedir un deseo a esa hora es malgastar saliva o aunque sea el esfuerzo de pensarlo, pero al fin y al cabo, estamos ahí. Cerrando los ojos como idiotas esperando que se cumplan. Durante mucho tiempo lo único que deseaba a esa hora eras tu, ahora sí puedo decir que malgasté mi tiempo: elegí cambiar mis pensamientos y dejar de tenerte en mi mente por cigarrillos y  tragos de ron: irónico. elegí cosas que me mataban aun que bueno, amarte también lo hacía. Más de dos años tengo en esta depresión que me consume la mente. pensé que al conocerte serías mi luz en ese cuarto oscuro: pero resultaste ser la llave que me encerró ahí, de tanto estar encerrada en esa oscuridad, me convertí en ella. La gente cambia, los deseos cambian, ya puedo decir con libertad que no pido nada relacionado a ti: ahora deseo cosas incluso más estúpidas, como encontrar a alguien más. estoy delirando, joder. Al fin y al cabo la vida es así el amor, el delirio es así. Te hace desear algo que te mata.

«el chico número dos»

 
Me convertí en un cigarro por segunda vez cuando conocí a este chico por internet, lo sé, confiar en una persona que está al otro lado del mundo y al otro lado del monitor no es de personas muy inteligentes, pero simplemente sucedió; pasaron meses de noches despiertos hasta tarde hablando, de llamadas de Skype, hasta que el consiguió una chica allá, me dijo que le gustaba y yo lo acepté, le dije que no lo amarraría a mi ya que no sabía si lo vería alguna vez. Pasaron dos meses cuando recibo un mensaje de él, me pidió disculpas por haberse ido y me dijo que me extrañaba; volvimos a hablar por otros meses, el día de año nuevo me pidió ser su novia, obviamente yo acepté, todo iba bien hasta que consiguió otra chica, me bloqueo de todos lados y desapareció sin decir nada. Las relaciones a distancia son difíciles, demasiado difíciles, eso lo entiendo, pero no existía una necesidad de engañarme y desaparecer, convirtiéndome por segunda vez en ese maldito cigarro. 

«cigarros»


Hay personas que son usadas como cigarros en la vida; las usan cuando están aburridos, las consumen enteras y luego solo la tiran al suelo y ven como se apagan, yo fui un cigarro varias veces; dos personas me han usado como un idiota cigarro en mi vida y gracias a ellas, soy esa fría amargada mierda de persona. Contaré brevemente las dos historias: chico número uno, mi mejor amigo, vecino y compañero de clases, lo sé, es difícil intentar evitarlo cuando lo tienes que ver todos los putos días, técnicamente vivía en mi casa, yo estaba enamorada de él sabiendo que era un imbécil al cuadrado. Un día estábamos en el tejado de mi casa, el estaba borracho y yo solo veía el cielo, mis silencios con él eran cómodos, hasta que dijo «¿ves aquella estrella que está ahí?» yo asentí, «es tuya, es nuestra» y me besó, me besó como nunca me había besado nadie, y luego solo se fue; el problema era que tenía novia, me sentía tan feliz y tan culpable así que lo evité durante semanas. Me dijo que solo me besó por qué quería mi nombre en su pequeña lista y por que me quería. Ahí acabó la magia y me convertí en el cigarro número uno.